La noche del 25 de agosto la Academia de Artes de México, la Sociedad de Arquitectos Paisajistas de México, y el CAM-SAM celebraron al arquitecto Mario Schjetnan en el Museo Nacional de San Carlos con motivo del reconocimiento obtenido este año en Rusia, el Sir Geoffrey Jellicoe 2015 que otorga la International Federation of Landscape Architects (IFLA). En esa ocasión tuve la oportunidad de comentar brevemente con él, también con Mauricio Rocha y José Luis Cortés los alcances y las implicaciones de su participación como arquitecto paisajista en el proyecto presentado por PROCDMX para el Corredor Cultural Chapultepec
Mario, me dijo con claridad desde ese momento que su
participación nunca implicó la realización de un proyecto para esa iniciativa y
también dejó claro que su aparición obedecía a la asesoría solicitada por
Fernando Romero para una idea conceptual que se resolvía a nivel de piso
mayormente. Ante ello le cuestioné si estaba de acuerdo con el cambio de rumbo
que se había ejercido al determinar que el proyecto se realizaría con una gran
parte elevada y una inminente actividad comercial, él fue sensato pero no
radical: me explicó detalladamente por qué un elemento elevado no era lo
correcto desde la perspectiva urbana, de inclusión social y del espacio público
y aceptó que la parte comercial no era tan descabellada si se mantenía la idea
de potenciar el predio que hoy ocupan instalaciones de la Secretaria de
Seguridad Pública.

