Una renovación inspirada en las lejanas arquitecturas de oriente, creando espacios en los que destaca el carácter de los materiales.
Ubicada en la Ciudad de México, esta residencia presenta un diseño nace de
la inspiración en la arquitectura japonesa. Se crea un ambiente de
tranquilidad, paz y armonía a través de la arquitectura y los materiales. La
madera es uno de los principales protagonistas dentro del proyecto, la cual
brinda calidez visual y térmica.
Este antiguo departamento, ubicado en planta baja contaba con una
terraza, la cual fue convertida en un gran jardín que funge como el
corazón del proyecto, el interior abraza a la naturaleza.
El proyecto de dos niveles fue diseñado para ser multifuncional, con una distribución flexible por medio de celosías y muros que se mueven y se corren para poder abrir y cerrar los diferentes espacios. La idea fue que cada área responda con el paso del tiempo a todas las cambiantes necesidades de una familia en crecimiento.
Las escaleras que conectan ambos niveles se convierten en una pieza
escultórica en la que destaca un gran muro de concreto que flota desde el plafón y no
toca piso, envolviendo un nicho en donde se encuentra una escultura, diseñada especialmente para el proyecto, que hace referencia a un origami. Los juegos de
plataformas y plafones de distintos materiales le dan al proyecto un carácter
único.
Fotografía: Ricardo de la Concha
No hay comentarios:
Publicar un comentario