En conjunto con el Instituto Nacional de
Antropología e Historia (INAH) y en colaboración con las firmas de
arquitectura; Muñoz Arquitectos, Quesnel Arquitectos, Alejandro Medina
Arquitectura y Reyes Ríos + Larraín Arquitectos, se dio forma a un nuevo edificio
en el centro de Mérida que resguarda la historia de la música de México.
El diseño arquitectónico del Palacio de la Música Mexicana se define como la inserción de un edificio moderno y sensible a su contexto físico de gran valor histórico. Por su ubicación, pero sobre todo por su programa de usos de vocación ampliamente social, tiene desde su concepción como edificio público, la oportunidad, el potencial de revitalizar y regenerar la zona del centro histórico de Mérida.





