No sé si a
todos nos pasa lo mismo, pero de la infinidad de imágenes que existen en eso
que llamamos “nube” y que a través de algoritmos específicos llegan a los
dispositivos de la mayoría de los arquitectos, hay unas que, por alguna extraña
razón, hacen que pausemos por un momento el “scroll” y detengamos la mirada en
ellas; como si al conducir por un camino largo al final se dibujara algo en el
horizonte.