Proyecto ganador de la Mención Honorífica en Espacios Interiores, Espacios Turísticos en la categoría profesional en el Premio Nacional de Diseño, Diseña México 2025.
Localizado en el corazón de Tekax, este espacio honra el
alma del sur yucateco. Una cueva cálida que ofrece sombra, silencio y cobijo;
un lugar para habitar la pausa.
Tsíimin signfica “caballo” en lengua maya. Su nombre remite
a una figura que, aunque llegó de otras tierras, echó raíces profundas en la
región: acompañó el trabajo, recorrió los pueblos y se integró a la memoria
colectiva. Esa condición mestiza da sentido al proyecto, entendido como un
diálogo entre lo heredado y lo contemporáneo, entre aquello que permanece y lo
que encuentra una nueva forma de vivir.
La intervención ocupa una habitación de una casona
tradicional que mira a la calle. Se conserva su estructura y se independiza del
resto de la vivienda para transformarla en un refugio autónomo. La altura
original permite incorporar un mezzanine ligero de acero y madera, claramente
distinguible de la preexistencia y resuelto para reducir cargas sobre ella.
Arriba se ubica la recámara; abajo, la estancia, la cocineta y el baño se
articulan en una secuencia abierta que aprovecha cada metro sin renunciar a la amplitud
ni al confort.
Los tonos de los muros retoman la paleta de los mosaicos
originales. La madera, el acero y los acabados minerales aportan calidez y
textura, mientras la luz natural, la sombra y el espesor de los muros ayudan a
construir una atmósfera fresca y contenida.
Más que ampliar, Tsíimin reactiva, mediante operaciones
precisas y recursos contenidos, la arquitectura tradicional encuentra nuevas
formas de permanencia. El resultado es una pausa después del camino: íntima,
sobria y profundamente vinculada con Tekax.
Fotografía: Manolo Solís










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