Como uno de sus últimos deseos Mari decidió dejar su archivo a la ciudad de Milán con una única condición, el archivo deberá permanecer cerrado al público por 40 años. Según Mari las actuales generaciones están echadas a perder y será para entonces que, posiblemente, una nueva generación tenga la madurez de entender sus propuestas.
Por: Lorenzo Díaz @lorenzodiaz