Por Marcos Betanzos @MBetanzosTerminado en 2007 y con poco más de 1,600 m2 de construcción la obra cumple cabalmente su recorrido por las obsesiones más profundas del oficio que caracterizó a Salmona: su paleta de materiales, los detalles constructivos, las cualidades de sus elementos de circulación y conexión, sus espacios abiertos, áreas verdes, terrazas y cuerpos de agua. En este proyecto existe todo eso que en obras preliminares agotó y manejó magistralmente como muy pocos. Sin embargo, a una década de haberse abierto al público, este espacio ha comenzado una mutación silenciosa, acorde a necesidades y demandas que nunca el autor hubiera imaginado.