La realidad y los sueños eternos
En medio
del paisaje paradisiaco de Bacalar, un pequeño poblado que se encuentra en el
estado de Quintana Roo, se mantiene de pie y soportando el paso del tiempo una
de las ruinas arquitectónicas más llamativas de la región: un gran complejo
hotelero, club privado y centro de terapia medica que prometió servir de forma
exclusiva a unos cuantos privilegiados que pudieran llegar ahí y permanecer en
él, de ser necesario hasta completar sus tratamientos médicos o simplemente
para contemplar la belleza de la laguna de los siete colores.
