En un contexto de introspección y búsqueda de bienestar, crece el anhelo de espacios que inviten a la pausa, la conexión sensorial y el arraigo emocional de donde emana Santuario Multisensorial.Por: Eugenia González @eugenia_circulocuadrado y Lorenzo Díaz @lorenzodiazcampos
En tiempos de aceleración y ruido, la arquitectura y el
interiorismo están trazando una nueva ruta: espacios que no sólo se ven bien,
sino que se sienten profundamente. Surge así la tendencia Santuario
Multisensorial, una invitación a reconectar con lo esencial a través de
experiencias que abrazan cuerpo, mente y emoción.
Este enfoque va más allá de lo estético. Cada elemento —luz,
aroma, sonido, textura— se convierte en vehículo de cuidado y presencia. Los
interiores se transforman en santuarios diseñados para nutrir, sanar y
restaurar el equilibrio.
Los materiales cobran protagonismo como narradores
sensoriales. Fibras naturales, maderas aromáticas, piedras vivas y textiles
reciclados se eligen con intención sanadora. No se trata sólo de confort, sino
de conexión emocional: superficies que invitan al tacto, que evocan calma,
arraigo y revitalización.
El aroma —cedro, tierra húmeda, plantas nativas— despierta
memorias profundas. El sonido, o su ausencia, se valora como lujo sensorial: la
resonancia, la acústica y el silencio se convierten en parte del lenguaje del
espacio. La luz, por su parte, se vuelve matizada y natural, acompañando el
ritmo del día y celebrando sombras, reflejos y variaciones sutiles.
La paleta cromática también habla desde la emoción. Caimito,
Tierra, Melipona, Holístico, Verde Ceiba y Luz de Oliva componen un ecosistema
de tonalidades suaves, resilientes y profundamente humanas. Colores que no
imponen, sino que acompañan. Que no decoran, sino que contienen.
Materiales como el piso de pasta, el barro, el microcemento, el vidrio texturizado y los metales cálidos como el cobre y el latón, aportan capas de significado. Son pieles vivas que envejecen con dignidad, que registran la luz y el paso del tiempo, que cuentan historias a través del tacto.
En el corazón de esta tendencia hay una devoción por lo que
cambia, por lo que guarda memoria, por lo que invita a la pausa. El diseño se
convierte en un acto de cuidado, una respuesta serena a un mundo que muchas
veces se siente demasiado rápido, demasiado desconectado.
Santuario Multisensorial propone una nueva conciencia del
espacio como experiencia viva. Un refugio que acompaña, que sana, que reconecta
con lo esencial. En medio del ruido, susurra: “Pasa, descansa, estás en casa.”
Materiales como el piso de pasta, el barro, el microcemento, el vidrio texturizado y los metales cálidos como el cobre y el latón, aportan capas de significado. Son pieles vivas que envejecen con dignidad, que registran la luz y el paso del tiempo, que cuentan historias a través del tacto.
Si quieres conocer más sobre esta tendencia y el Pronóstico CMF Obra Blanca 2027 consulta o descarga el reporte en ESTA LIGA.










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