"Si mirásemos el cielo siempre acabaríamos por tener alas" Gustave Flaubert
El arquitecto Federico Soriano se preguntaba ¿Qué es un (arquitecto) rebelde? Un arquitecto que dice no, respondía. Y entonces detallaba los argumentos de la negación: un arquitecto que dice no, está diciendo no a la solución implícita, a la banalidad, a la seguridad, al bulto, a la capacidad, a las pinceladas de moda

Marcos
Betanzos @MBetanzos*
Huérfanos
de (auto) crítica pero con muchas opiniones, los arquitectos cada día más
invadimos el territorio del lenguaje para aproximarnos a la comprensión o
justificación de lo que hacemos, de lo que dejamos de hacer y de lo que
pretendemos que otros hagan. Ahí, desde el lenguaje intentamos esclarecer lo
que pensamos que se nos oculta, queremos dialogar de lo que no se habla y
razonar lo que no se explica, de lo indecible.