Por Lorenzo Díaz @lorenzodiazJosef Albers y su esposa Anni llegaron a México en su primer viaje de turismo apenas dos años después de haber emigrado a los Estados Unidos huyendo de los Nazis quienes se encargaron, entre otras muchas atrocidades, de terminar con la educación de vanguardia en Alemania y en especial con la famosa Bauhaus. Estos viajes, poco estudiados hasta ahora, son de enorme relevancia en la carrera del Albers. Su influencia es notoria en su obra plástica y, entrando en detalle, inclusive en su enseñanza. Misma que marcó la segunda mitad del siglo veinte como pocos académicos lo hicieron en el mundo del arte, la arquitectura y el diseño.
