Por Lorenzo Díaz @lorenzodiaz
Con la industrialización y masificación de la producción de mobiliario lo que antes era un bien caro y altamente personalizado sufrió un interesante proceso de democratización. Lo mismo pasó con muchos otros objetos cotidianos antes nacidos de manos de expertos artesanos. Poco a poco los muebles “tradicionales” pasaron a ser objetos de colección y su producción todo un arte. Estados Unidos vio nacer en el Siglo XX un fenómeno interesante donde los objetos producidos con técnicas tradicionales pasaron a ser creaciones de exclusivo “estudios” que cuidadosamente daban estatus de arte a estas expresivas piezas.