Por:
Marcos Betanzos* @MBetanzos
Ante la tragedia que acontece debido al arribo simultáneo
de los meteoros Ingrid y Manuel en diversos estados de la república, es muy
sencillo (para instituciones, personas o personajes) demostrar espanto e
inclusive un poco de preocupación genuina. Siempre he creído que esto es lo
fácil y quizá es, el resultado de un acto de culpa y de una somera revisión de
conciencia. Frente a la emergencia se hacen visibles la incapacidad de las autoridades
para actuar en el campo de la prevención y de la sociedad para respetar todas
las reglas que deben de vigilarse de manera colectiva.
