Estudio Adán Cárabes, ganador
de la categoría OFICINAS mayor a 300
m2 en el Premio de Interiorismo Mexicano PRISMA 2014
Hay pocas oportunidades para
un arquitecto-interiorista de poder hacer proyectos 100 por ciento integrales.
Abarcar desde el diseño arquitectónico hasta el último detalle del
interiorismo, pasando por el diseño de iluminación, instalaciones hidráulicas,
eléctricas, jardinería y hasta el diseño de mobiliario.
El proyecto Fun Fruit, que consta de una fábrica transformadora de frutos secos, les permitió desarrollar todas las especialidades del diseño. Así pues ─como la lógica lo dicta─ la fábrica tiene una fuerte influencia industrial, pero se trató de dar un ligero twist desde la fachada principal, que es de concreto con un sistema constructivo muy peculiar llamado Tilt-up, el cual permite construir las paredes en la planta para luego trasladarlas a la obra, colocándolas y armándolas como si fuese un rompecabezas.
