
Con su llegada, el estado vive la víspera de la incertidumbre y la confrontación por el ajuste de cuentas en deudas y golpeteos políticos en muchísimos frentes, uno en particular resalta puesto que poco o nada parece preocupar al futuro gobernador: la agenda cultural. ¿Podrá entender quien llegará al gobierno, de qué va esto y qué implica ese amplio panorama que en años recientes viajó de la mano de la arquitectura? El futuro es pesimista.