Por:
Eugenia González y Lorenzo Díaz
Rodeada de polémicas críticas la construcción de este museo para albergar el reconstruido templo del Ara Pacis Augustae marcó un hito en la arquitectura romana. Siendo la primera intervención arquitectónica en el centro histórico de Roma, desde la época fascista de Mussolini, no era para menos. Este recinto sustituyó una anterior estructura, inaugurada con premura y construida en tan solo tres meses y dignificó sin duda el espacio urbano que le rodea.
