Ubicado entre un estadio y una plaza de toros, los más
reconocidos referentes de la ciudad de Irapuato, el Parque Irekua narra la
recuperación y transformación positiva de un espacio público convertido en
problema de ciudad.
Por Marcos Betanzos* @MBetanzos
Los conflictos de este sitio eran ya, viejos conocidos:
delincuencia, vandalismo y agresiones sexuales colmaban las historias que
describían a este lugar, una tercia de espacios públicos descuidados y venidos
a menos integrada por el Parque Revolución, Parque de convivencia y el antiguo
Estadio de Béisbol, ignorados todos ellos por décadas ante su valor como
espacios verdes –de los muy pocos que existen en la ciudad- y menospreciados
por autoridades como detonadores de la vida pública de los ciudadanos.