Un showroom que combina precisión técnica y experiencia sensorial.
Diseñar una sala de exhibición para la
empresa de iluminación más grande del mundo suponía un reto evidente: crear un
espacio donde la protagonista absoluta fuera la luz y la arquitectura interior
supiera dar un paso atrás.
El proyecto parte de una premisa
fundamental: cuando el producto es extraordinario, el espacio debe convertirse
en un lienzo neutro y flexible capaz de destacar las cualidades técnicas,
estéticas y emocionales de las luminarias de Acuity Brands y de algunas de sus
marcas más representativas, como A-Light, Eureka y Luminis.
Más que una exhibición convencional, el showroom
se plantea como una secuencia de ambientes habitables. Áreas de trabajo,
espacios colaborativos, zonas de reunión, rincones de conversación y atmósferas
de hospitalidad permiten experimentar la iluminación en situaciones reales de
uso. Cada luminaria encuentra así un contexto que revela su carácter, desempeño
y capacidad para transformar la atmósfera.
La paleta sobria y contenida recurre a
tonos neutros, superficies continuas, madera natural y textiles translúcidos.
Elementos como las cortinas suspendidas definen ambientes sin divisiones
rígidas, generando profundidad visual y una sensación de ligereza que favorece
el protagonismo de la luz. Sobre este escenario sereno, las luminarias se
perciben como piezas escultóricas que revelan tanto su valor tecnológico como
su capacidad expresiva.
El plafón expuesto y oscurecido funciona
como un fondo técnico que prácticamente desaparece, permitiendo que las
luminarias destaquen. La flexibilidad del sistema facilita además la renovación
constante de exhibiciones y configuraciones, reflejando el carácter dinámico e
innovador de la marca.
El resultado es un showroom que
combina precisión técnica y experiencia sensorial: un espacio donde la luz deja
de ser únicamente una herramienta funcional para convertirse en lenguaje de
diseño, comunicación y emoción.
Fotografía: Jorge Anaya
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