Por: Arturo Emilio Escobar @masterarki
Si la sociedad se apropia del espacio público gracias a
una intervención arquitectónica, entonces, el monumento, la identidad regional,
el sentir humano emerge como las raíces de un árbol que atraviesan la tierra,
revive lo patrio, los intersticios de la obra arquitectónica se vuelven
paisaje, echan raíces profundas.