Su pasión por hacer ropa fue probablemente heredada por su padre, uno de los camiseros más destacados de México a mediados del siglo 20
Desde que era pequeña, a Carmen Rión le
gustaba jugar al mundo de la moda: presentaba colecciones de moda, montajes teatrales, pasarelas y
performances entre amigos. Esa pasión por diseñar y producir ropa fue probablemente heredada
por su padre, el fundador de la Camisería Savoy en los años 40. Aunque su madre también fue alumna de la escuela de Corte de París.


