Por Alejandro Hernández Gálvez @otrootroblog
El jardín de Elizabeth Street se encuentra en una zona
hoy llena de tiendas y restaurantes de lujo y galerías de arte y a una cuadra
del New Museum. Este año el Departamento de Preservación y Desarrollo de la
Vivienda de Nueva York, anunció planes para construir en ese sitio un edificio
de seis niveles con de 60 a 75 unidades de vivienda accesible para ancianos. El
jardín no es oficialmente parte del sistema de parques, jardines y espacios
abiertos de la ciudad de Nueva York, por lo que técnicamente el gobierno puede
construir ahí lo que propone pues, además, es el único espacio libre de que
dispone para hacer vivienda de interés social. Sin embargo, los vecinos se
oponen a que el parque desaparezca. En principio, podría parecer otro caso típico
del fenómeno NIMBY: not in my back yard, pero
los vecinos no se oponen al hecho de que se construya vivienda social accesible
para ancianos sino de que para hacerlo haya que desaparecer el jardín. Además
suman otros argumentos: que los procedimientos para decidir esa propuesta no
fueron públicos ni abiertos a la participación y que, al construir 60 o 75
unidades de vivienda no se resolvería un problema mucho más grave sino que sólo
sería una medida paliativa con la que se obtendrían pocas unidades a cambio de
perder un espacio abierto.
