El
proyecto se concibió como un departamento que transmite una sensación cálida y
contemporánea, donde cada espacio se pensó para ser tranquilo, funcional y
atemporal. La distribución abierta en las áreas sociales favorece la
convivencia y la interacción cotidiana, pero al mismo tiempo ofrece la
posibilidad de dividirse mediante puertas corredizas, lo que permite adaptar el
ambiente según las necesidades. La circulación se diseñó con claridad, logrando
una transición natural entre las zonas públicas y privadas, de manera que el
recorrido por el departamento se percibe fluido y armónico.
Uno
de los espacios más distintivos es la oficina-biblioteca, concebida no como un
lugar de trabajo convencional, sino como un refugio zen destinado a la lectura
y la relajación. La solución para mantenerlo conectado con el resto del
departamento, sin perder privacidad, fue el uso de celosías de madera de nogal
combinadas con vidrio en tonalidad bronce. Este recurso permite que la luz y
las visuales fluyan, evitando el aislamiento total y generando un ambiente
sereno y sofisticado.
La
selección de materiales responde a la intención de dar continuidad y coherencia
a todo el proyecto. Se buscó que cada área compartiera el mismo lenguaje,
evitando la percepción de espacios independientes. Predominan la madera y la
piedra en tonos claros, acompañados de acabados neutros que refuerzan la
sensación de calma.
La paleta se redujo estratégicamente para consolidar la
unidad: porcelanato de gran formato tipo travertino en pisos, duela de
ingeniería aplicada en lambrines y plafones, papel tapiz en tonos claros que
aporta textura sutil, carpintería general en madera de nogal y, en menor
medida, piedra sinterizada tipo calacatta para acentos elegantes. Esta
combinación otorga al departamento una estética refinada y duradera, donde cada
detalle contribuye a la experiencia de habitar un espacio sereno, acogedor y
contemporáneo.
El
resultado es un proyecto que celebra la convivencia y la calma, con ambientes
abiertos que invitan a compartir y rincones íntimos que promueven la
introspección. La continuidad material y la claridad espacial consolidan un
departamento que no sólo responde a las necesidades funcionales, sino que
también ofrece una narrativa arquitectónica coherente, cálida y duradera.
Fotografía: Jaime Navarro












No hay comentarios:
Publicar un comentario