
Una exposición
pionera que redefine la relación entre el diseño, la sostenibilidad y el mundo
natural.
Por: Manuel Díaz
Tufinio
Como la primera
muestra de biodiseño en México, esta ambiciosa exhibición explora cómo
diseñadores, arquitectos, artistas e investigadores trabajan con organismos
vivos, biomateriales y saberes ancestrales para construir un futuro más
sostenible.
Curada por Taina
Campos, la exposición presenta más de 74 obras de más de 60 creativos,
incluidos nombres reconocidos como Fernando Laposse, Edith Medina, Emiliano
Godoy, Javier Senosiain, colectivo Chinampa Veneta, piezas de la colección Ruth
D. Lechuga, entre otros diseñadores emergentes y colectivos
interdisciplinarios. Organizada en cinco secciones temáticas—Flora, Fauna,
Microbia, Funga y Bioinspiración—la muestra invita a los visitantes a repensar
el rol de la humanidad en el ecosistema, destacando cómo los sistemas vivos
pueden convertirse en aliados del proceso creativo.
La museografía,
diseñada por Manuel Díaz Tufinio, transforma el espacio expositivo en un
terreno montañoso que refleja la diversidad topográfica de México. Este enfoque
inmersivo se aleja de los diseños lineales tradicionales, adoptando un
planteamiento que refleja el espíritu experimental y regenerativo del
biodiseño.
Los muros
recubiertos de tierra provenientes de Oaxaca, son de MIXTERRA, los cuáles regulan
la temperatura y la humedad de la sala, mientras rinden homenaje a las técnicas
constructivas ancestrales mexicanas. Mientras que los módulos museográficos se
fabricaron con paneles New Fibers, hechos con LDPE 100% reciclado y reciclable,
proveniente de desechos postindustriales de cartón laminado como envases de
bebidas y empaques alimenticios.
Estos materiales
sostenibles no sólo son funcionales, sino también simbólicos, encarnando el
compromiso de la exposición con la responsabilidad ecológica. El espacio mismo
se convierte en parte de la narrativa, invitando a los visitantes a interactuar
con materiales que crecen, organismos que crean y diseños que redefinen la
naturaleza como un colaborador en lugar de un recurso.
En su esencia, “Biodiseño
MX” es un manifiesto para diseñar con la vida. La exposición critica la visión
antropocéntrica que ha dominado durante siglos y que ha llevado a la
devastación ecológica. En su lugar, propone un futuro basado en la
colaboración, la reciprocidad y la interdependencia. Como explica la curadora
Taina Campos: "Estos territorios vivos nos inspiran a abandonar las
lógicas extractivistas y abrazar un futuro donde la memoria del territorio se
exprese a través de nosotros."
Este enfoque se
encuentra tejido a lo largo de la exposición, que destaca cómo los saberes
ancestrales—profundamente arraigados en las culturas indígenas de México—han
abrazado por mucho tiempo una relación armónica con los ecosistemas. El resultado es un diálogo entre ciencia,
tecnología, artesanía y memoria cultural, demostrando que el biodiseño no es
una tendencia pasajera, sino una práctica vital para abordar los desafíos
ecológicos, sociales y culturales de nuestro tiempo.
“Biodiseño MX:
Territorios Vivos” pinta un panorama urgente pero esperanzador de un futuro
donde el diseño sirve como un puente entre la humanidad y los ecosistemas que
habitamos. Nos recuerda que no estamos separados de la naturaleza, sino que
somos parte de una red de vida interconectada. Estará abierta al público hasta
el 11 de octubre.
Fotografía: Alejandro Ramírez Orozco y Eduardo Caballero
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