“Considerado como un tabú, un estímulo visual erótico, hasta una parte estética de nuestro cuerpo -el cual puede ser tan sexy, como desagradable-, siempre llama la atención, el ombligo es la cicatriz que nos recuerda durante toda nuestra vida de dónde venimos."
OMBLIGO, vaso que replica esa marca de nuestro cuerpo, con una geometría tan pura que genera una relación más íntima y divertida con el individuo, lo hace de igual manera con este diseño de Alan Gerardo Farías.
