Considerado
“el lápiz en la mano de Frank Lloyd Wright” este arquitecto es uno de los más
notables cerebros detrás de uno de los grandes genios de la arquitectura del
Siglo XX.
Los grandes
talentos comúnmente se saben rodear de otros talentos y esa capacidad de hacer
equipo es la que en muchas ocasiones les conduce al éxito. Esta no es la
excepción en el mundo de la arquitectura y parte del gran éxito de Wright
consistió en crear un grupo de trabajo muy cercano a él, a su filosofía y su
forma de hacer arquitectura. Con el propósito de crear nuevos talentos el
afamado arquitecto constituyó una práctica en Taliesin, su mítico cuartel
general, donde recibía a muchachos que conducía a, además de aprender la
práctica de la arquitectura, llevar una vida integral y de acuerdo a su
filosofía.