
Aprendimos de la vida y obra de Donald Judd recorriendo un gran número de edificios que él fue comprando en este pueblo por el que pasó en su juventud y quedó enamorado del paisaje y sobre todo de las tonalidades del cielo que presenta un espectáculo distinto en cada momento del día. Marfa se encontraba en un gran abandono y Judd lo puso en el mapa logrando, junto con el trabajo que hace la Fundación Chinati, que actualmente Marfa reciba un promedio de 30 mil visitantes al año, una cifra sorprendente.