En octubre de 2015 el Gobernador de Oaxaca, Gabino Cué anunció que ya no construirá el
Centro Cultural y de Convenciones (CCCO) en el Cerro del Fortín.
De la mano del
artista plástico Francisco Toledo, la voz de la sociedad civil ganó paso a la improvisación
para dejar en claro la resistencia a esa iniciativa. No era la primera vez que
el artista encabezaba y concretaba una oposición franca a las iniciativas
gubernamentales de su estado; desde el arte reiteraba la lección: la ciudad no es
territorio para oportunismos y ocurrencias que vigilen sólo el corto plazo de
los intereses privados.
