¿Hay algo qué celebrar?
El cine nacional y la cultura popular durante décadas ha hecho del trabajo del
albañil un cliché que parece imposible de superar: el albur, la bebida, el
juego, la ignorancia, el valemadrismo y otros elementos más, casi siempre
negativos que se manifiestan para dar un rostro colectivo a ese grupo social
que es la mano de obra de la industria de la construcción.